Pendones y pasacalles
Impresión sobre lona con ojales o bastidor, para exteriores e interiores. Es la pieza de siempre para una promoción, un evento o una fachada que necesita cambiar de mensaje cada temporada.
Impresión de alta resolución en todo tipo de formatos: pendones, pasacalles, lonas, murales, carteles, banderas y pósters. Y los vinilos que visten una vitrina sin dejarla a oscuras.

Impresión sobre lona con ojales o bastidor, para exteriores e interiores. Es la pieza de siempre para una promoción, un evento o una fachada que necesita cambiar de mensaje cada temporada.
Para decorar, señalizar o modernizar espacios. Es una opción económica, duradera y versátil. Se imprime a color o se corta en color sólido para logotipos y textos.
Especial para ventanales: deja pasar la luz y permite la visibilidad de adentro hacia afuera. Ideal para vitrinas y fachadas comerciales que no quieren quedarse a oscuras.
El efecto esmerilado sobre vidrio. Da privacidad sin bloquear la luz, así que funciona en oficinas, consultorios y salas de juntas.
Piezas para llamar la atención de quien transita por la vía pública. Se colocan en andenes, entradas de negocios, paredes, góndolas o estanterías.
Impresión de alta resolución en formatos grandes, para stands de feria, decoración de interiores y campañas que necesitan ocupar una pared entera.
La lámina del catálogo 2026 con los soportes que imprimimos y para qué sirve cada uno.

La mayoría de las dudas al cotizar se resuelven con dos preguntas: dónde va la pieza y cuánto tiene que durar ahí.
Depende del tamaño, del material, del acabado y de si lleva instalación. Un pendón pequeño con ojales y un mural impreso sobre vinilo laminado no están en el mismo rango. Mándanos la medida y para qué es, y te cotizamos.
La lona o banner es un material flexible que se cuelga: es lo que se usa en pendones y pasacalles. El vinilo es adhesivo y se pega sobre una superficie —una pared, un vidrio, una lámina o un vehículo—. Si la pieza va colgada, lona. Si va pegada, vinilo.
El laminado es una capa transparente que se aplica encima de la impresión y la protege del sol, la lluvia y los rayones. Vale la pena en piezas que van a la intemperie o en sitios de mucho roce, como puertas y vitrinas. En interiores protegidos muchas veces no hace falta.
Sí. Es justo lo que lo hace especial: el material tiene perforaciones que permiten el paso de la luz y la visibilidad de adentro hacia afuera, mientras que desde la calle se ve la imagen impresa. Por eso funciona tan bien en vitrinas.
La instalación se cotiza aparte del producto, porque depende del área, de la superficie y de la altura. Te la incluimos en la misma cotización para que veas el total desde el principio, pero va como una línea separada.
Lo mejor es un archivo vectorial o una imagen a tamaño real. Si no estás seguro de si el tuyo sirve, mándanoslo antes de cotizar y te decimos si hay que ajustarlo: es mejor descubrirlo ahí que cuando la pieza ya está impresa.
Con el tamaño, el sitio donde va y una foto del lugar ya podemos decirte qué material conviene y cuánto cuesta.
¿Tu pieza necesita volumen o luz? Mira también la fabricación de avisos luminosos y letreros en acrílico, o el corte láser para letras y piezas a medida.